
QQ:.HH:.,
Ayer tuve el honor de asumir el Oficio de R:.G:.M:. Provincial de Madrid, y quisiera compartir con vosotros una idea que resume el espíritu con el que inicio esta etapa.
Los hombres pasamos; el Oficio permanece. El honor no pertenece a la persona, sino al mandil que se recibe y a la responsabilidad de servir que conlleva.
Quiero expresar también mi sincero agradecimiento al R:.H:. José Antonio Rodríguez Manfredi por el trabajo realizado al frente de nuestra Provincia, por su entrega y por el testigo que ahora recibo con respeto y sentido de continuidad.
Asumo esta responsabilidad con gratitud, humildad y una profunda voluntad de servicio, convencido de que la Provincia somos todos y de que son muchas más las cosas que nos unen que aquellas que pueden separarnos.
Nuestra diversidad de experiencias, sensibilidades y puntos de vista puede y debe convertirse en una fortaleza cuando está guiada por la fraternidad, la escucha y el respeto. Una fraternidad que nos permita construir juntos, enriquecernos mutuamente y seguir avanzando unidos en la obra que compartimos.
Espero que entre todos sigamos construyendo una Gran Logia Provincial cercana a sus Logias y a sus HH:., donde cada uno encuentre espacio para aportar, participar y servir.
Porque ninguno de nosotros es más importante que la obra que, juntos, estamos llamados a construir.
Recibid todos mi más fraternal T:.A:.F:.



